Comenzar la mañana con una intención positiva puede marcar la diferencia en todo tu día. Una buena práctica es dedicar al menos 5 minutos para respirar profundamente, agradecer por algo en tu vida y repetirte una afirmación que te motive, como: “Hoy me respeto, me cuido y me elijo”.
También es importante evitar mirar el teléfono nada más despertar; en su lugar, dedica ese tiempo a un desayuno nutritivo o a estiramientos suaves. Recuerda que el autocuidado no es egoísmo, es tu forma de recargar energía para todo lo que te espera.